- La laguna geotérmica Reykjaböð abre el 1 de septiembre de 2026, a la entrada del valle de Reykjadalur.
- Está a 35 minutos de Reykjavik y a una hora del aeropuerto de Keflavik.
- Un pabellón de baños de diez espacios termales de inspiración nórdica, bajo reserva por turnos.
- Dos fórmulas de acceso, de 7.900 a 15.900 coronas islandesas.
La misma agua caliente, sin la hora de caminata
El valle de Reykjadalur es conocido por su río caliente a cielo abierto, donde la gente se baña entre fumarolas. Hay que ganárselo: una hora de subida por un sendero expuesto, con la ropa a cuestas y ningún lugar donde dejarla. Reykjaböð capta la misma agua termal, pero al inicio del sendero en lugar de en su cima. Este es todo el proyecto, y lo que lo convierte menos en un spa y más en una respuesta a un problema de acceso. A 35 minutos de Reykjavik y a una hora de Keflavik, la laguna se vuelve compatible con una escala o una media jornada libre.





Madera oscura, piedra volcánica y cubierta vegetal
El pabellón apuesta por la discreción en lugar de destacar. Una cubierta vegetal que prolonga la colina, madera oscura, piedra volcánica, amplios ventanales orientados hacia las fumarolas: la arquitectura busca desaparecer en un paisaje con el que ningún edificio puede competir. Todo el conjunto funciona con energía geotérmica local, lo que en Islandia es menos un compromiso y más una obviedad geológica. La verdadera apuesta está en otra parte: en el rechazo a la masificación. Los volúmenes están pensados para la intimidad, al contrario que los grandes complejos termales del país, donde la afluencia forma parte del decorado.
Diez espacios, un recorrido de contrastes
El corazón de la experiencia es un recorrido de frío y calor, la gramática nórdica clásica. Sauna de eventos, pozas de agua helada, recorrido Kneipp, baño de vapor, piscina de flotación, sauna seca con esencias: diez espacios distintos, cada uno aislado acústicamente. La reserva se realiza por turnos, lo que limita el aforo a cada hora del día. Es el límite de aforo, más que el número de piscinas, lo que determina el valor de un lugar como este.
Lo que debe saber antes de reservar
| Apertura | 1 de septiembre de 2026 |
|---|---|
| Dónde | Entrada del valle de Reykjadalur, suroeste de Islandia |
| Desde Reykjavik | 35 minutos en coche |
| Desde Keflavik | Aproximadamente una hora |
| El pabellón | Diez espacios termales de inspiración nórdica |
| Tarifas | De 7.900 a 15.900 coronas islandesas según la fórmula |
| Reserva | Por turnos horarios, aforo limitado |
| Energía | Geotermia local |
La opinión de La Revue des Hôtels
Islandia ha inventado un género, el de la laguna-espectáculo, y el Blue Lagoon ha fijado sus códigos hasta el punto de convertirse en la postal del país. Reykjaböð toma el camino contrario en un aspecto concreto: el tamaño. Mientras que el modelo dominante vende amplitud, este vende control de aforo. En un mercado donde la saturación se ha convertido en el primer motivo de decepción de los visitantes, es una apuesta más inteligente de lo que parece.
Queda por ver cómo funcionan los turnos en la práctica, especialmente durante los picos del verano y durante la temporada de auroras boreales. Un límite de aforo solo tiene sentido si se mantiene cuando la demanda supera la oferta, y es precisamente ahí donde la mayoría de estas promesas fallan. Volveremos sobre ello tras la apertura.









