- Los viajeros pasaron 144,3 millones de pernoctaciones en alquileres de corta duración reservados a través de Airbnb, Booking y Expedia en la UE en el primer trimestre de 2026, lo que supone un +9,7 % interanual (Eurostat).
- España domina: 5 de las 10 regiones más reservadas de Europa son españolas, con Andalucía a la cabeza (9,9 millones de pernoctaciones), por delante de Canarias y la Isla de Francia.
- En el conjunto de 2025, las plataformas rozaron los mil millones de pernoctaciones en la UE.
El alquiler de corta duración ya no es una alternativa: es ahora un pilar estructural del turismo europeo. Las cifras publicadas por Eurostat a principios de julio lo confirman: nunca un primer trimestre había generado tantas pernoctaciones a través de Airbnb, Booking.com y Expedia. Y el trío de cabeza, España, Francia, Italia, concentra la mayor parte de la demanda.
Un primer trimestre de 2026 récord: +9,7 % interanual
De enero a marzo de 2026, los viajeros acumularon 144,3 millones de pernoctaciones en alojamientos reservados a través de las grandes plataformas dentro de la Unión Europea, un aumento del 9,7 % respecto al primer trimestre de 2025 y del 16,6 % en dos años. La dinámica supera con creces el efecto de recuperación pospandemia: refleja un cambio duradero en la forma de reservar, incluso en temporada baja.

España aplasta el ranking de regiones
En el último trimestre conocido a nivel regional, las 10 regiones más reservadas de Europa se encuentran en solo 3 países: cinco en España, tres en Francia y dos en Italia. Andalucía se sitúa a la cabeza con 9,9 millones de pernoctaciones, por delante de las Canarias (8,2 millones): la costa y los archipiélagos españoles confirman su estatus de primer mercado del continente, tanto en invierno como en verano.
Francia e Italia completan el podio
Por parte francesa, la Isla de Francia se impone como la 3ª región de Europa con 7,2 millones de pernoctaciones, impulsada por París y su cuenca turística. Italia sitúa dos regiones en el top 10, gracias a la densidad de su patrimonio urbano y cultural. Tres países concentran así la mayor parte del mercado europeo de corta duración.

Lo que cambia para la hotelería
Para los hoteleros, la corta duración ya no es un competidor marginal, sino un estándar de mercado que marca las expectativas: viviendas completas, personalización, arraigo local. La respuesta del sector pasa por aquello que las plataformas no saben industrializar: el servicio, la constancia y la experiencia de marca. Este es, de hecho, el nicho de las marcas híbridas (residencias de lujo, apartahoteles premium) que captan a ambos tipos de clientela a la vez. A tener en cuenta: el Reglamento Europeo sobre Alquileres de Corta Duración, aplicable desde mayo de 2026, obliga ahora a las plataformas a compartir sus datos con las autoridades, un punto de inflexión para la regulación de los mercados urbanos.
Nuestra perspectiva
El mercado madura y se segmenta: por un lado, un parque masivo de apartamentos estandarizados; por otro, una rápida mejora de la calidad de villas y propiedades excepcionales, en las que Airbnb impulsa sus ofertas de Lujo. Para la hotelería de lujo, la batalla ya no se libra en el precio de la noche, sino en la huella memorable de la estancia: gastronomía, spa, conserjería, y todo aquello que una vivienda, por muy bonita que sea, no ofrece.









