- Establecimiento: Castilla Termal Palacio de Avellaneda (5 estrellas) en Peñaranda de Duero, España
- Alojamiento: 80 habitaciones y suites excepcionales integradas en un palacio renacentista
- Bienestar: Spa termal alimentado por aguas minero-medicinales certificadas
- Tarifa: A partir de 315 € por noche
La metamorfosis de una obra maestra del Renacimiento
La hostelería española dio la bienvenida el 12 de agosto de 2026 a una dirección patrimonial de primer orden, la sexta del grupo Castilla Termal. Tras más de diez años de cierre y un meticuloso proyecto de restauración llevado a cabo durante tres años, el Palacio de Avellaneda renace en forma de excepcional hotel de cinco estrellas. Declarado monumento histórico en 1923 y propiedad del Estado desde 1940, este edificio del siglo XVI recupera su antiguo esplendor en el corazón del pueblo medieval de Peñaranda de Duero.
Las obras han permitido combinar la preservación de los elementos de época · tales como los artesonados esculpidos y las galerías porticadas · con el confort contemporáneo más exigente.

Una experiencia termal excepcional en Castilla y León
Se trata de la sexta propiedad firmada por el grupo hotelero Castilla Termal, especialista en la reconversión de monumentos históricos en santuarios de bienestar. El establecimiento alberga 80 habitaciones y suites con una superficie de entre 30 y 40 metros cuadrados, muchas de las cuales tienen vistas a la emblemática Plaza de los Duques de Miranda.
El principal atractivo de la propiedad reside en la pureza de sus aguas termales, certificadas como oligometálicas por las autoridades sanitarias. El spa ofrece tratamientos personalizados que utilizan estos minerales de reconocidas virtudes terapéuticas, complementados por un futuro circuito de hidroterapia de contraste.

No obstante, cabe señalar una salvedad importante para un establecimiento que se presenta como termal. La piscina termal y el gimnasio no están abiertos desde el inicio · el grupo anuncia su puesta en marcha en una fecha posterior, sin especificar cuál. El espacio de bienestar y la restauración están operativos, pero el núcleo de la promesa termal está por llegar. Todo viajero que reserve por el agua debe saberlo antes de emprender el viaje.
El palacio, su historia y su catalogación
El palacio fue construido en el siglo XVIe por la familia Zúñiga y Avellaneda y figura entre las obras más representativas del Renacimiento en Castilla y León. Está declarado Bien de Interés Cultural, el máximo nivel de protección del patrimonio español, lo que regula estrictamente cualquier intervención en el edificio. Esto explica la duración de las obras y la apuesta por la restauración en lugar de la transformación.
Una acogida a medida y una exclusiva gastronomía canina
El hotel adopta una política muy exigente respecto a la acogida de los compañeros de cuatro patas. Cada habitación reservada con un perro cuenta con equipamiento específico y un menú gastronómico canino a medida elaborado a base de pato, cordero y pollo. Esta atención especial se alinea con el deseo de ofrecer una estancia personalizada a todos los huéspedes.
Nuestra opinión
Castilla Termal ha construido su modelo sobre una idea sencilla y poco común en España: recuperar monumentos que el Estado ya no sabe mantener y darles vida a través de la hostelería. El Palacio de Avellaneda, cerrado durante más de diez años y de titularidad pública desde 1940, es el claro ejemplo de ello.
Aun así, la apertura es parcial. Anunciar un hotel termal sin piscina termal expone al establecimiento a la decepción de los clientes en sus primeros meses, especialmente porque la tarifa de inicio, 315 euros por noche, se sitúa al nivel de las direcciones completas del grupo. La apuesta por Burgos, una provincia alejada de los flujos turísticos, resulta perfectamente lógica: es ahí donde el patrimonio está disponible y la competencia brilla por su ausencia.
Información práctica
- Dirección: Plaza de los Duques de Miranda, Peñaranda de Duero, Burgos, España
- Tarifa: A partir de 315 € por noche









