- The Cormorant at 55 South se convertirá en octubre de 2026 en el hotel más austral del mundo, en Puerto Williams, Chile.
- 150 habitaciones orientadas hacia el bosque o el canal Beagle, en zona subantártica.
- El establecimiento ha sido desarrollado por la compañía de cruceros de lujo Silversea.
- Su nombre rinde homenaje al cormorán, ave que trae suerte a los marineros en la lengua del pueblo yagán.
Existe un punto en el mapa más allá del cual apenas queda nada: Puerto Williams, la ciudad más austral del planeta, frente al canal Beagle. Es allí donde abrirá en octubre de 2026 The Cormorant at 55 South, que se convertirá en el hotel más al sur del mundo.
Un hotel en el paralelo 55 sur
El nombre lo dice todo. El «55 South» hace referencia a la latitud del lugar, 55 grados al sur del ecuador, en plena zona subantártica de la Patagonia chilena. A esta latitud, el paisaje cambia por completo: bosques australes, cumbres nevadas y las aguas frías del canal Beagle, paso histórico entre el Atlántico y el Pacífico. El establecimiento contará con 150 habitaciones, orientadas hacia el bosque o hacia el canal.
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Un nombre tomado del pueblo yagán
La elección del nombre no es casual. «Cormorant» hace eco a Lakutaia, la palabra yagán que designa al cormorán, un ave considerada de buena suerte para quienes se enfrentan a aguas agitadas. Una referencia al pueblo autóctono de Tierra del Fuego, del que Puerto Williams sigue siendo uno de los últimos reductos, y una manera de arraigar la dirección en su territorio en lugar de imponer un estándar internacional.
Fuego de chimenea y sabores chilenos
Los espacios comunes apuestan por la idea de refugio. El Fireplace Lounge propone un retiro acogedor abierto al paisaje patagónico, con una carta de vinos chilenos y cócteles de autor, mientras que el restaurante Latitude 55 destaca los sabores y tradiciones del país. En estas latitudes, el calor de un interior se convierte en un argumento de hospitalidad con entidad propia.
La puerta de entrada a la Antártida
Detrás del superlativo hay una lógica empresarial. El hotel ha sido desarrollado por Silversea, compañía de cruceros de lujo, para acoger a los viajeros de su programa Antarctica Bridge, que llegan a Puerto Williams en vuelo directo desde Santiago antes de embarcar hacia el continente blanco. De este modo, la dirección se convierte en la antesala de un turismo polar en pleno crecimiento, donde la hotelería prolonga la experiencia del crucero.
El fin del mundo como destino
Este proyecto ilustra un cambio de rumbo en los viajes de lujo. La exclusividad ya no se mide únicamente por el refinamiento de una dirección, sino por su inaccesibilidad geográfica. Ir a donde casi nadie va, a 55 grados sur, se convierte en sí mismo en la propuesta de valor. Una lógica que también se encuentra en los refugios aislados y las direcciones fuera de la red, donde la rareza del lugar prima sobre la abundancia de servicios.









