- Four Seasons lanza el Four Seasons II, su segundo yate-hotel, con un viaje inaugural previsto para abril de 2028.
- El barco contará con 79 suites, entre ellas una nueva categoría de «Yacht Residential Suites» de dos a cuatro dormitorios con cocina y, en algunas, piscina privada.
- Su construcción se ha confiado al astillero italiano Fincantieri, junto a Marc-Henry Cruise Holdings, con un ratio de un miembro de la tripulación por huésped.
- Sucede al Four Seasons I, primer palacio flotante de la marca, que entró en servicio el 20 de marzo de 2026.
La hotelería de lujo ha soltado amarras de forma definitiva. Apenas tres meses después del bautizo de su primer barco, Four Seasons ha presentado el Four Seasons II, un segundo yate-hotel cuyo viaje inaugural está fijado para abril de 2028. Con 79 suites y una categoría de alojamiento inédita, concebida como un auténtico apartamento en el mar, el grupo canadiense confirma que ve en el crucero ultralujo mucho más que un paréntesis: una prolongación flotante de sus palacios.
Four Seasons II: un segundo palacio flotante, dos años después del primero
El Four Seasons I, palacio flotante valorado en 400 millones de euros y cuya suite almirante alcanza los 330 000 euros la noche, inauguró la aventura marítima de la casa el 20 de marzo de 2026, con una primera salida desde Málaga simbólicamente coincidente con el 65.º aniversario del grupo. Menos de tres meses después, Four Seasons encadena ya su próximo paso y oficializa su barco gemelo. El Four Seasons II retomará los códigos del primer buque llevando aún más lejos la lógica residencial. Contará con 79 suites y soltará amarras para su viaje inaugural en abril de 2028. Un dato notable: las reservas ya están abiertas.

Las «Yacht Residential Suites», un apartamento de lujo en plena mar
Es la gran novedad de este segundo barco. Four Seasons introduce una categoría inédita bautizada «Yacht Residential Suites», auténticos apartamentos de dos a cuatro dormitorios desplegados en las cubiertas superiores. Pensadas para las estancias largas, los viajes en grupo y las vacaciones multigeneracionales, estas suites disponen de cocina propia, espacios de recepción y salones exclusivos. Las más amplias añaden una piscina privada, una ducha exterior y zonas de bienestar, todo ello acompañado de un servicio de conserjería personal encargado de orquestar reservas y experiencias, tanto a bordo como en tierra.

Fincantieri y Marc-Henry Cruise Holdings al mando
Detrás del Four Seasons II se encuentra el mismo trío que en el primer barco. La sociedad de yating de lujo Marc-Henry Cruise Holdings es copropietaria y operadora, el astillero italiano Fincantieri se encarga de la construcción, y Four Seasons aporta su firma hotelera. El argumento maestro sigue siendo el servicio: el buque promete un ratio de un miembro de la tripulación por cada huésped, un nivel de atención que ni siquiera la gran hotelería terrestre alcanza a menudo. Para sus directivos, este segundo barco lleva más lejos la personalización y la idea de un auténtico «hogar en el mar».
La carrera de las grandes casas hoteleras hacia el mar
Four Seasons no avanza solo en este terreno. La hotelería de prestigio converge por completo hacia el mar, convirtiendo el crucero ultralujo en el nuevo campo de juego de las grandes marcas. Ritz-Carlton abrió el camino con su Yacht Collection, Aman prepara su propio buque y Orient Express se dispone a botar sus veleros Corinthian. La mecánica es siempre la misma: capitalizar una clientela acaudalada ya conquistada por la marca en tierra, ofreciéndole la misma promesa de servicio en un decorado que cambia de puerto cada mañana. La transformación, de hecho, va más allá de la sola hotelería, ya que el crucero de lujo vive también sus mayores maniobras desde hace años. Los gigantes del lujo lo han integrado a la perfección, como demuestra el imperio hotelero mundial levantado por Bernard Arnault y LVMH.
Nuestra mirada
Al duplicar su flota incluso antes de que su primer barco haya completado su temporada inaugural, Four Seasons envía una señal clara. El yate-hotel no es un golpe de marketing aislado, sino un nuevo pilar de la hotelería de lujo. Queda una incógnita de peso: el precio, cuidadosamente silenciado por el grupo. A este nivel de prestación, entre suites-apartamento y una tripulación sobredimensionada, la cuenta se anuncia entre las más altas del mercado. Cita en abril de 2028 para comprobar si el mar cumple las promesas de la tierra.









