- 3.900 millones de euros se invirtieron en la hotelería francesa en 2025, una cifra récord (+27 % en un año, +15 % frente al nivel anterior a la Covid).
- La Isla de Francia (Île-de-France) domina, con cerca del 37 % de la cartera nacional de proyectos y casi 1.000 millones de euros solo en París.
- La Costa Azul (PACA) y Auvernia-Ródano-Alpes completan el podio, impulsadas por los palaces, los Alpes y las grandes fortunas.
- El capital se concentra en la gama alta (4-5 estrellas), los grandes eventos y la clientela internacional.
La hotelería francesa acaba de firmar un año récord: cerca de 3.900 millones de euros se invirtieron en hoteles en Francia en 2025, un 27 % más que el año anterior y un 15 % por encima del nivel previo a la Covid. Pero ese dinero no se reparte de forma homogénea por el territorio. Unas pocas regiones captan la mayor parte del capital, mientras otras se quedan al margen. Veamos dónde se concentra realmente la inversión hotelera en Francia y qué revela ello sobre el mapa del turismo del mañana.
Un mercado récord, pero muy concentrado
Impulsado por el legado de los Juegos Olímpicos de París, el regreso de la clientela internacional y unos precios medios en continuo ascenso, el año 2025 quedará como una añada excepcional para la inversión hotelera francesa. Los establecimientos de 4 y 5 estrellas concentran en él una parte creciente del valor, sostenidos por una clientela fiel y un fuerte efecto palanca durante los grandes eventos. Pero, tras la cifra nacional, la realidad es la de un mercado de varias velocidades: un puñado de territorios atrae el capital, mientras vastas zonas del país aún tienen dificultades para atraer a los inversores.
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1. La Isla de Francia, la locomotora indiscutible
Como era de esperar, la región de la capital aplasta a la competencia. París concentró por sí sola cerca de 1.000 millones de euros de inversiones hoteleras a lo largo del año, y la Isla de Francia representa ella sola el 37 % de la cartera nacional de proyectos hoteleros. Con cerca de 166.000 habitaciones, es con diferencia el primer parque de Francia. El efecto Juegos Olímpicos, el turismo de negocios y una clientela internacional con elevado poder adquisitivo alimentan un apetito que nada parece frenar, en particular en el segmento de los palaces. Para medir esta densidad del lujo parisino, conviene releer nuestra clasificación de los palaces de París.

2. PACA y la Costa Azul, el imán de las fortunas
Segundo motor del mercado, la región de Provenza-Alpes-Costa Azul debe su vitalidad a un cóctel único: sol, eventos de prestigio y capital privado. Entre Niza, Cannes y Saint-Tropez, la Costa Azul atrae a las grandes fortunas, que adquieren hoteles míticos y direcciones de leyenda. Con más de 74.000 habitaciones, PACA figura justo por detrás de la Isla de Francia en la cartera nacional. La llegada de capitanes de la industria a la hotelería de Saint-Tropez, como la compra del Yaca que relatamos, ilustra esta fiebre del oro azul · puede leerse en nuestro artículo sobre la compra del Yaca por Rodolphe Saadé.

3. Auvernia-Ródano-Alpes, de las cumbres a las metrópolis
Tercera fuerza del país, Auvernia-Ródano-Alpes juega con dos bazas complementarias. Sus estaciones alpinas, entre las más prestigiosas del mundo, y la metrópolis de Lyon le garantizan más de 85.000 habitaciones, el segundo parque nacional. El esquí de lujo por un lado, el turismo urbano y de negocios por otro: la región se beneficia de una demanda que se extiende a lo largo de todo el año, una ventaja poco común que tranquiliza a los inversores y explica el vigor continuo del mercado alpino a finales de año.

4. Occitania y Gran Este, los aspirantes en alza
Por detrás del trío de cabeza, dos regiones destacan. Occitania se instala ya en lo más alto de la clasificación de la cartera de proyectos, impulsada por el atractivo de Toulouse, Montpellier y el litoral mediterráneo. El Gran Este, por su parte, registró una de las mayores progresiones de ingresos por habitación del país, impulsado por el dinamismo de Alsacia y de Estrasburgo. Dos territorios que demuestran que el mapa de la inversión hotelera no está congelado y que las metrópolis regionales se convierten en objetivos creíbles para el capital.


Nuestra mirada
Esta geografía de la inversión cuenta una verdad simple: el dinero va allí donde se encuentran la clientela internacional, el lujo y los grandes eventos. París, la Riviera y los Alpes se llevan la mejor parte, mientras numerosas regiones con gran potencial turístico permanecen rezagadas, por falta de una demanda de gama alta suficiente. La verdadera cuestión de los próximos años será la del reequilibrio: ¿lograrán metrópolis regionales como Burdeos, Lyon o Toulouse captar una parte creciente de esos miles de millones, o seguirá siendo la hotelería francesa un país de dos velocidades? Una dinámica que seguiremos de cerca, al hilo de nuestras clasificaciones regionales.
Una cosa es segura: con 3.900 millones de euros comprometidos en un solo año, la hotelería francesa nunca había atraído tanto a los inversores. Queda por saber qué regiones sabrán, mañana, ampliar el círculo.









