Lo esencial
- Hoshino Resorts es un grupo hotelero japonés nacido en Karuizawa, cuya historia se remonta a un ryokan de aguas termales abierto en 1914. Actualmente está dirigido por Yoshiharu Hoshino, cuarta generación de la familia.
- El grupo opera más de 80 establecimientos, de Hokkaido a Okinawa, y se ha expandido internacionalmente (Bali, Taiwán, Guam).
- Se divide en varias marcas bien diferenciadas: Hoshinoya (lujo), Kai (ryokans onsen), Risonare (familias), OMO (ciudad), BEB (joven y asequible), sin olvidar conceptos únicos como el Hoshinoya Fuji, el primer glamping de Japón.
- Onsen, cocina kaiseki, hospitalidad omotenashi y arraigo regional: es uno de los mejores hilos conductores para organizar un viaje a Japón, desde la gran ciudad hasta la plena naturaleza.
¿Cómo dormir en Japón sin conformarse con las cadenas internacionales asépticas ni perderse en la jungla de los pequeños ryokans? Existe una respuesta casi obvia, y tiene nombre: Hoshino Resorts. En poco más de un siglo, este grupo familiar que comenzó con un único ryokan de montaña se ha convertido en uno de los actores más influyentes de la hostelería japonesa, con una idea fija: hacer de cada dirección el espejo de su territorio.
Para un viajero que quiera descubrir de verdad Japón, desde el norte nevado de Hokkaido hasta las islas subtropicales de Okinawa, la galaxia de marcas del grupo funciona como un mapa de viaje. La Revue des Hôtels le propone un recorrido por ellas.
Un ryokan de montaña convertido en un imperio de la hospitalidad
Todo comienza en 1904 en Karuizawa, estación de montaña de la prefectura de Nagano, donde la familia Hoshino se inició primero en la explotación forestal. En 1914, abrieron su primer ryokan de aguas termales. Es esta fecha la que el grupo considera su acta de nacimiento, y la «zona Hoshino» de Karuizawa celebró sus 110 años en 2024.
El giro moderno lo impulsó Yoshiharu Hoshino. Cuarta generación de la familia, formado en la Universidad Keio y después en la prestigiosa escuela de hostelería de Cornell, retomó la empresa a principios de los años 90 y la rebautizó como Hoshino Resorts en 1995, transformándola en una sociedad de gestión hotelera profesional. A partir de 2001, la expansión se aceleró mucho más allá de Karuizawa, cruzando después las fronteras con direcciones en Bali, Taiwán y Guam.
Hoshinoya, el lujo que narra un lugar
Hoshinoya es la marca insignia, la del gran lujo. Su sello: encarnar la tierra, la historia y la cultura de cada destino. En Tokio, el Hoshinoya toma la forma de un sorprendente «ryokan vertical», una torre de tatamis plantada en el corazón del distrito de negocios de Otemachi desde 2016. En Kioto, el establecimiento se refugia en Arashiyama, en una antigua residencia de mercaderes a la que se llega en barca por el río Oi, y cuya mesa cuenta con una estrella en la guía Michelin. En Karuizawa, cuna del concepto abierto en 2005, es un pueblo-jardín bañado por arroyos.




Hoshinoya Fuji, el primer glamping de Japón
Es sin duda la dirección más emblemática del grupo para los viajeros occidentales. Inaugurado en 2015, el Hoshinoya Fuji se presenta como el primer resort de glamping de Japón. Sus cuarenta habitaciones-cabaña están orientadas hacia el monte Fuji, y su famosa «Cloud Terrace», un conjunto de plataformas de madera situadas en plena ladera del bosque, se ha convertido en una imagen icónica del viaje de naturaleza de alta gama en Japón.



Kai, el onsen y el ryokan como arte de vivir
Con su veintena de ryokans repartidos por todo el país, la marca Kai es quizá la más fiel al ADN histórico de la casa. Cada dirección combina baños de aguas termales y cocina kaiseki de temporada, basada en productos locales, en un entorno que pone en valor la artesanía local. Es la puerta de entrada ideal para vivir el ritual del onsen sin renunciar al confort contemporáneo.



Risonare, los resorts pensados para familias
Cuando se viaja a Japón en familia, Risonare es la respuesta del grupo. Estos resorts apuestan por el dúo naturaleza y diseño, con una gran variedad de actividades para pequeños y mayores. El Risonare Yatsugatake, imaginado como un pueblo alpino de estilo italiano, o el Risonare Tomamu, en Hokkaido, con su gigantesca piscina cubierta, se encuentran entre las direcciones más solicitadas.


OMO, la ciudad japonesa contada por sus habitantes
OMO es la marca que hace la ciudad accesible. Pensados para descubrir el barrio, estos hoteles urbanos despliegan un concepto ingenioso: el OMO Ranger, un miembro del equipo que acompaña a los clientes a explorar los alrededores a pie, mapa «Go-KINJO» en mano. Desde el OMO7 Osaka, abierto en 2022 con su jardín urbano, hasta las direcciones de Tokio y Kioto, es la forma más viva de sumergirse en el Japón cotidiano.



BEB, la dirección joven y relajada
Último eslabón, y no por ello menos simpático: BEB se dirige a una clientela joven, con tarifas ajustadas y un ambiente relajado. La consigna es la libertad, con un café-lounge abierto las 24 horas, el TAMARIBA, y estancias pensadas para viajar entre amigos sin mirar el reloj. Una forma de completar un itinerario japonés con una etapa ligera y amena.


Por qué Hoshino Resorts es una puerta de entrada ideal a Japón
Lo que hace que este grupo sea tan valioso para un viajero es que permite recorrer todo Japón bajo una misma filosofía, sin caer nunca en la uniformidad. Se puede empezar por la efervescencia de Osaka en un OMO, continuar por un ryokan onsen Kai en provincias, regalarse una noche frente al monte Fuji en el Hoshinoya Fuji y terminar con el refinamiento de un Hoshinoya en Kioto. Onsen, kaiseki, hospitalidad omotenashi, arraigo regional: todos los códigos del viaje japonés están presentes, adaptados a distintos presupuestos. El grupo, además, entró en la clasificación The World’s 50 Best Hotels en 2023 y obtuvo un Triple Crown Award de Condé Nast Traveler en 2026.
La opinión de La Revue des Hôtels
Pocos grupos son capaces de hacer viajar de un extremo a otro de un país manteniendo una verdadera coherencia. Hoshino Resorts es uno de ellos. Su fuerza reside en haber construido marcas claras, desde el BEB accesible hasta la suite Hoshinoya, que responden cada una a un momento del viaje. Para preparar un descubrimiento de Japón, organizar el itinerario en torno a sus establecimientos es una excelente idea: se gana en comodidad, en sentido del lugar y en autenticidad. Es difícil encontrar un mejor hilo conductor para explorar el archipiélago.









